Internacional , 11 de Septiembre de 2017
Wolframio, una materia que ha disparado un 50%
Wolframio, una materia que ha disparado un 50%
 
El wolframio o tungsteno es una materia prima poco conocida, pero de la que depende la industria, la defensa y la economía de Occidente. Y en los dos últimos meses se está disparando: ha subido un 50% por el miedo a China, que produce alrededor del 80% de este material a nivel global, recorte la producción.

El gigante asiático está aplicando medidas más severas en la minería como parte de una campaña para combatir la contaminación y estrechar el control de su industria. Al igual que en el wolframio, sus políticas se han notado en las tierras raras (de las que China también produce alrededor del 80%) y en metales tradicionales como el acero o el aluminio, todos disparados de precio en un momento en el que la demanda crece por sus múltiples aplicaciones.

"Los chinos han estado tratando de controlar la producción de tungsteno. Han usado sus políticas medioambientales para reducir la producción no asignada en cuotas", explica Mark Seddon, senior manager de Argus Consulting (Metals), a la agencia Bloomberg. De momento, el precio del wolframio en Europa se ha anotado un 52% desde principios de julio, batiendo a los 22 principales elementos del Bloomberg Commodities Index.

Una materia prima crítica
La Unión Europea clasifica el wolframio como una materia prima "crítica" y en Reino Unido lo colocan como el material en mayor riesgo de los considerados necesarios. Hace cinco años, copó los titulares cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó una queja ante la Organización Mundial del Comercio contra China por las limitaciones a su producción.

El uso del wolframio y sus aleaciones es clave por su dureza y capacidad de soportar el calor. Su uso es clave para la industria, ya que sus propiedades ayudan a la producción de máquinas, especialmente de corte, lo que lo convierte casi en imprescindible.

China tiene impuesto un tope de 91.300 toneladas métricas al año, pero lo rompe de manera habitual hasta en un 50% gracias al extraído de minas que producen otros materiales. Parece que esa tolerancia del Gobierno se ha acabado, al menos de momento. El Ministerio de Industria y Tecnologías de la Información emitió un edicto el pasado 6 de junio exigiendo el cumplimiento de las cuotas bajo amenaza de suspender toda la producción de aquellos que se saltaran los límites. Además, avisó de que no garantizaría las cuotas de producción a aquellas empresas que no cumplieran las normas de seguridad o medioambientales.

El tungsteno o wolframio tiene el punto de ebullución más alto de todos los elementos conocidos, y la industria que más consume es la automovílistica, con un 25% del total, principalmente para su maquinaria. Su alta densidad también hace que se use en misiles, aunque sus aplicaciones abarcan la Sanidad (odontología, rayos-X), la telefonía móvil, la aviación, la industria química o las fuentes de luz, entre otras.